Cada uno de nosotros, empleamos la tecnología a nivel personal como mejor nos conviene. Pero a la hora de trabajar en equipo, todos debemos ponernos de acuerdo a la hora de utilizarla.
Para esta asignatura, realizamos un trabao en el que debíamos proyectar que habiamos aprendido acerca de la asignatura.
Lo primero qeu tubimos que hacer, fue recuperar todo lo dado anteriormente para poder hacerlo bien. Empezando por recordar los tipos de tecnologías: las organizativas, las artefactuales, las simbólicas y las biotecnológicas. Nuestro trabajo se centro en analizar una clase de un centro de enseñanza para adulos, de modo que las biotecnológias las descartamos desde el primer momento.
A partir de ahí, empezamos a elaborar nuestro proyecto y casi sin quererlo ya habíamos empleado todas ellas. En al elaboración de lo que queríamos hacer introducimos al tecnología organizativa; el reparto de las tareas, los horarios, al manera en que lo haríamos... Para hacerlo, necesitabamos material, una cámara; la tecnología artefactual. Y en la interpretación de lo que la cámara había grabado, introducimos la tecnológia símbolica para dar significado a los dibujos y las letras que aparecían en la pizara, por ejemplo.
Pero también tubimos que emfrentarnos a problemas con tecnologías de las que yo "conocía", tubimos que enfrentarnos a lo que yo había creído hasta entonces que era tecnología. Tubimos que enfrentarnos a la cámara de video y al ordenador. No eran compatible el programa en que grababa la cámar acon el programa en que leía el ordenador. Eso supuso que tubimos que investigar el modo en que corregiríamos o salvaríamos esa diferencia o de lo contrario no podríamos continuar con nuestro proyecto.
En este momento, volvieron a asaltarme las dudas sobre las tecnologías artefactuales y volví a desconfiar de ellas. Superamos el problemilla con la incompatibilidad y a la vez aprendi algo:
Las tecnologías, todas ellas, evolucionan constantemente. Estan ahi, a nuestro alcance para que nosotros dispongamos de ellas. Su función, es facilitar nuestra existencia, pero el uso que hagamos de ellas depende de cada uno de nosotros. Existen, y nosotros debemos aprender a manejarlas. Temerlas, desconfiar... es una tontería y es que tarde o temprano las necesitarás, y las usarás aunque quizá no te des cuenta.